Ya pasó el 23 de noviembre y cívicamente fuimos a votar, ahora Venezuela tiene un mapa político diferente, la oposición canta victoria como si ya tuvieran la presidencia (y apenas conquistaron 5 gobernaciones y el Distrito Capital, sin duda alguna operó el voto castigo, el estado lastimoso en que Bernal y Barreto pusieron a la ciudad de Caracas se pagó caro, los nostalgicos de la era Ledezma como gobernador del DF y Alcalde de Libertador plasmaron su voto y junto a más de un chavista descontento dejaron fuera de juego al profesor Aristóbulo Isturiz.
En Miranda, al parecer la gestión del rollizo teniente Cabello tampoco fue del agrado de las gentes de este bello estado, el alcalde de Baruta, Enrique Capriles, terminó dándole la estocada al Psuv. Todo en medio de una emergencia de lluvias en la que la población de Baruta fue la más perjudicada. Particularmente esa idea de poner camisas rojas a hacer funciones que le corresponden a los cuerpos de rescate, socorro y salvamento me pareció de mal gusto y politiquera.
En Carabobo, entre el toripollo, el pollo y el barbudo Mario Silva, la disyuntiva terminó claramente a favor de Henrique Salas Feo, alias "el pollo", cuya familia tiene un enorme poder económico en esa entidad federal y ahora recuperan el poder político en una gobernación que básicamente habían convertido en patrimonio familiar.
En Nueva Esparta, pues que decir, el gobernador de allá ni lo mete ni lo saca, adeco militante. Y en el Táchira, el señor Blanco La Cruz terminó su gobierno entregándole la gobernación a César Pérez Vivas, un político copeyano que tenía más de dos décadas ansiando ocupar la primera magistratura regional sin exito.
Particularmente, desde mi óptica, aquí simplemente operó el voto castigo, la lección para el chavismo es que no son los dueños del país ni tienen al electorado amarrado, el maltrato a la gente se paga, pero la oposición no es la alternativa a nada. Puros políticos corrompidos (jovenes y viejos) sin agenda social, con promesas vacías, el mismo voto castigo que hoy les favoreció mañana podría irse contra ellos, porque honestamente dudo mucho que tipos como Capriles, Salas o Pérez Vivas puedan hacer algo positivo.
Mi posición, siempre con el pueblo, siempre con los trabajadores y siempre con la libertad, lo que me guste del chavismo lo aplaudiré y apoyaré con lo que esté en contra lo fustigaré con la dureza del caso. Soy libre y no alineado.
En Miranda, al parecer la gestión del rollizo teniente Cabello tampoco fue del agrado de las gentes de este bello estado, el alcalde de Baruta, Enrique Capriles, terminó dándole la estocada al Psuv. Todo en medio de una emergencia de lluvias en la que la población de Baruta fue la más perjudicada. Particularmente esa idea de poner camisas rojas a hacer funciones que le corresponden a los cuerpos de rescate, socorro y salvamento me pareció de mal gusto y politiquera.
En Carabobo, entre el toripollo, el pollo y el barbudo Mario Silva, la disyuntiva terminó claramente a favor de Henrique Salas Feo, alias "el pollo", cuya familia tiene un enorme poder económico en esa entidad federal y ahora recuperan el poder político en una gobernación que básicamente habían convertido en patrimonio familiar.
En Nueva Esparta, pues que decir, el gobernador de allá ni lo mete ni lo saca, adeco militante. Y en el Táchira, el señor Blanco La Cruz terminó su gobierno entregándole la gobernación a César Pérez Vivas, un político copeyano que tenía más de dos décadas ansiando ocupar la primera magistratura regional sin exito.
Particularmente, desde mi óptica, aquí simplemente operó el voto castigo, la lección para el chavismo es que no son los dueños del país ni tienen al electorado amarrado, el maltrato a la gente se paga, pero la oposición no es la alternativa a nada. Puros políticos corrompidos (jovenes y viejos) sin agenda social, con promesas vacías, el mismo voto castigo que hoy les favoreció mañana podría irse contra ellos, porque honestamente dudo mucho que tipos como Capriles, Salas o Pérez Vivas puedan hacer algo positivo.
Mi posición, siempre con el pueblo, siempre con los trabajadores y siempre con la libertad, lo que me guste del chavismo lo aplaudiré y apoyaré con lo que esté en contra lo fustigaré con la dureza del caso. Soy libre y no alineado.
