“Cuando exhibimos nuestro cuerpo sin recato, sin pudor, lo prostituimos porque provocamos en los demás sentimientos hacia nosotros a los que no tienen derecho”, escribió Román.
Esta postura presenta una convicción totalmente retrógrada por parte del clero católico mexicano y lo más grave, justifica las violaciones, responsabilizando a las féminas por este delito en su contra.
Además, resulta insólito, que en pleno siglo XXI, se promuevan este tipo de iniciativas tendentes a menoscabar la libertad individual de las mujeres a vestirse como les venga en gana. Lo más insólito, es que la Universidad de Sinaloa (Norte de México) ha prohibido a sus estudiantes usar dicha prenda.
Lo bueno del caso es que la respuesta no se ha hecho esperar y ha habido reacciones de repudio a dicha propuesta, incluída la de un grupo de féminas que protestó, luciendo minifaldas y escotes ante una importante Catedral en Ciudad de México.
A continuación, algunas notas de prensa relacionadas:

1 comentario:
Gracias por el Link. Saludos y buenos comentarios.
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